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miércoles, 12 de mayo de 2010

Capítulos de la Historia Universal

Episodio IV
La leyenda del rey Arturo. Su verdadera historia.

En el capitulo anterior vimos cómo se forjaba la leyenda de este famoso rey y sus caballeros de la mesa redonda. Hoy trataremos sobre todo de dar forma a la realidad que se esconde en el mito.

¿Existió realmente el rey Arturo?
Hablábamos del siglo V, cuando Britania era un campo de batalla donde luchaban celtas britanos contra los anglosajones en una titánica lucha para dominar aquel territorio. En el sur de Inglaterra, en una colina en Sansbury, hay evidencias de la existencia de Arturo. Según los arqueólogos, es fácil saber hasta dónde llegaron los sajones invadiendo Britania en la forma de enterrar a los muertos. Hay una linea invisible donde se constata que los celtas britanos tuvieron que impedir el avance de los sajones. Y aquí es donde situamos el origen de la leyenda. Arturo nace, según el historiador galés Godofredo de Monmouth, en Tintagel. Al norte de la costa atlántica de Cornualles, en Inglaterra.

¿Era real la espada excalibur, que fue conseguida en un secreto estanque de mano de la Dama del Lago?
Nuevamente son los arqueólogos los que deben certificar o no este mito. Y ellos, tras miles de excavaciones y expediciones en busca de fósiles y restos arqueológicos constatan que efectivamente algo de verdad hay. Me explico, la gran mayoría de espadas de la antiguedad se han encontrado en ríos y lagos. Esto es porque en la época oscura se realizaba un rito cada vez que se moría un gran guerrero, y consistía en tirar su espada al lago como símbolo de su viaje al más allá. No es nada raro que Arturo encontrase una de estas espadas en el lago que menciona la historia.

Pero, ¿Fue Arturo un gran rey que gobernó desde Camelot, como nombra la leyenda?
En Somerset se encontró una aldea llamada curiosamente King Camel, en español significa rey camel, y el nombre de la aldea se asemeja mucho a Camelot, pero no es esta evidencia la que buscamos pues no demuestra nada. En King Camel existe una gran colina llamada Cadbury Hill con terraplenes y zanjas artificiales, señal inequívoca de haber sido la asentación de una gran fortaleza. En mil novecientos sesenta y seis, los arqueólogos descubrieron los cimientos de una gran puerta y los restos de una ciclóplea muralla. Pero aún así, eso no demuestra que sea del siglo V, por lo tanto no sabemos si pertenecía a Arturo. La mejor forma de datar unos descubrimientos arqueológicos es a través de restos de cerámica. Se encontraron restos de jarras de cerámica de la alta alcurnia de la época oscura. Las piezas databan por lo tanto del siglo V.
¿Pero se trataba de la fortaleza de un rey, o símplemente la residencia de un noble?
Los cimientos encontrados, junto a la extensión de los restos de muralla, demostraban que aquello había sido la fortaleza de un rey, pues se hubiera necesitado más de ochocientos hombres para defender la fortaleza de Cadbury, teniendo en cuenta que la media de las guarniciones de esa época no sobrepasaba nunca los cien hombres. Por lo que es obvio que aquello había sido el centro ligístico de un gran hombre capaz de diriguir estas cantidades de tropas.

¿Existió la famosa mesa redonda donde se reunían los caballeros guerreros de Arturo?
En aquella fortaleza se descubrieron también restos de lo que había sido una gran sala de madera que habría medido unos dieciocho metros de largo por nueve de ancho. Es suficientemente grande como para albergar a Arturo y sus caballeros que bebían y comían como premio a su fidelidad al rey. Esto lo sabemos por la gran cantidad de restos de jarras de vino que se encontraron esparcidas por aquella sala. La mesa redonda nunca existió. Se sabe que por aquella época no se construían las mesas así, no tenían la suficientes erramientas para hacerlo. Lo de la mesa redonda se trataba más bien de una metáfora para denominar el vínculo existente entre esos hombres. Era el símbolo de "Hermandad e igualdad".

Pero si según todo lo que se ha probado existió realmente el rey Arturo, ¿Por qué no suele aparecer en los documentos de la época?
Jeffrey Hash, historiador y uno de los mayores artúricos del mundo, se embarcó en una gran investigación para descubrir este agujero negro en la historia. Encontró un extraño documento del siglo VI "La historia gótica", que cuenta la historia de un rey que gobernó en el siglo V. Alguien con vínculos cercanos al imperio romano de esa época. Alguien conocido como Riotimus, que es la expresión latina de rey supremo. Lo curioso es que todo en "la historia gótica" es vinculable a la historia del rey Arturo. Por lo tanto podemos hubicarlo en la historia con este escrito que hace referencia al rey supremo del siglo V.

El rey Arturo fue enterrado en una barca en la isla de Ávalon. ¿Existe esta isla?
Ávalon como tal no existe, pero restos de una barca se ha encontrado en la colina de Glastonbury. Pudo haber parecido una isla cuando en la antiguedad se hubiera inundado los alrededores de esta colina. En la base de la colina, en las ruinas de una abadía, los monjes dijeron que se encontraron una barca con una cruz que decia: "Aquí yace el rey Artuto con su reina Ginebra en la isla de Ávalon". Encontraron también dos cuerpos. Junto al cuerpo de una mujer, hallaron el cuerpo de un hombre bastante alto con el craneo dañado. Recordemos que Arturo fue alcanzado en la cabeza por la espada de su enemigo en su última batalla.
Pero desgraciadamente el rey Enrique VIII destruyó la abadía y todos los hallazgos que habían en ella. Lo único que queda en pie es una placa que señala la tumba donde se hallaron los huesos del rey Arturo.

Hay desde luego suficientes pruebas para creer que existió un gran rey en el siglo V que fue un gran monarca que supo detener la invasión de los sajones. Su nombre realmente no importa demasiado, pero si queremos podemos decir que fue el rey Arturo de Camelot. En este caso historia y leyenda se dan la mano hasta fundirse un claro giño hacia los curiosos y los soñadores.

lunes, 10 de mayo de 2010

Capítulos de la Historia Universal

Episodio III
La leyenda del rey Arturo

Siglo V, Britania
Sobrevolamos todo un distrito de aldeas comandadas por el duque de Corwold. Un autoritario aristócrata que tiene al pueblo sometido por los grandes tributos que les hace pagar. Todos temen al aristócrata y pagan sus impuestos a pesar de quedarse sin casi nada para la propia sustentación. En una comisión de hombres cultos que buscaban una salida a todo aquel injusto saqueo, creyeron que sería una hábil solución buscarle una esposa al jerarca. Buscaron la más bella mujer que se prestara a tal favor para salvar las aldeas e idearon una forma de conseguir hacerla entrar en palacio. Lo consiguieron haciéndola pasar como bailarina, un regalo que todo el distrito le hacía a su patriarca. El resto sería cosa de ella, pero se ve que lo hizo perfecto ya que el duque de Corwold se casó con Igrein. Pero Igrein amaba en silencio a otro noble, Ucer Pen Dragon. El duque, que era cornudo pero no tonto, encerró a Igrein en su residencia de verano en Tintagel. La fortaleza estaba vigilada por todos los flancos y rincones, era imposible entrar sin ser visto y apresado. Ucer, viendo que su posibilidad de ver a su amada se hacía imposible, acudió a un hechicero para poder ver a Ingrein su amada. El hechicero era Merlín, el que aceptó ofrecerle un brebaje que lo convertiría en el mismísimo duque Corwold, a cambio de que le entregara en absoluta posesión al primogénito que tuviera con aquella unión. Tomado el brebaje, entró en la fortaleza como si realmente fuese el mismísimo duque. Accedió a los aposentos de Ingrein y pasó aquella noche junto a su amada. Fruto de aquella noche nació un niño, al que entregaron, como debidamente habían pactado, al hechicero que provocó aquella unión.

Merlín fue el mentor de aquel joven al que llamó Arturo, y le enseñó todas las habilidades necesarias para un príncipe. Necesitaba una espada con la que entrenar, puesto que Merlín tenía claro el futuro de aquel puber, y lo condujo al bosque donde se encontraba la famosa espada de la leyenda. Se decía que aquel que pudiera extraer la espada del yunque donde estaba incrustada, sería el rey de Inglaterra. Arturo la extrajo con suma facilidad y aprendió todas las técnicas con aquella espada. Pasado el tiempo, cuando Arturo era casi un hombre adulto, necesitaba una nueva espada más fuerte y hábil que la primera. Merlín le indicó el lugar donde encontraría una espada digna de un rey. En un lago secreto vivía una hechicera llamada La Dama del Lago. Ella forjó la espada más poderosa del mundo, a la que llamó Excalibur. Arturo se convirtió en un magnífico jefe militar que supo poner a raya a los germanos y a los sajones. La recompensa por sus servicios fue ser coronado rey de Britania. Y fue en Camelot donde gobernó toda su tierra junto a su amada Ginebra. Arturo se reunió de los mejores y más fieles guerreros para contraatacar las fuerzas sajonas, y los llamó Los Caballeros de la Mesa Redonda.

En su última batalla, la Batalla de Canlann, Arturo se enfrentó a Mordred a quien mató gracias a un certero y rápido golpe con su espada Excalibur, pero quedó gravemente herido. Nueve mujeres encapuchadas se llevaron a Arturo, herido de muerte, en barca a la isla de Ávalon, donde murió.

Pero, ¿Existió realmente el rey Arturo? ¿La espada Excalibur fue real o leyenda? ¿Exitió Camelot y la archiconocida mesa redonda? ¿Donde está Ávalón y la tumba del rey Arturo? Todas estas preguntas serán debidamente contestadas en una segunda parte de este artículo mañana, respuestas avaladas por los restos arqueológicos y por historiadores e investigadores especialistas en el tema que nos ocupa. Hasta entonces os recomiendo la película "El rey Arturo" estrenada en junio del 2004 con el subtítulo "La verdadera historia que inspiró la leyenda".